El secretario adjunto Nallib Rivera detalló que el acuerdo incluye un bono total de $500.000 en dos cuotas y una suma no remunerativa de $380.000 desde febrero. Advirtió además sobre un escenario “complejo” tras la salida de YPF, con realidades dispares entre nuevas operadoras, y destacó el rol de delegados y la expectativa de reactivación en la zona norte.
El gremio petrolero de Santa Cruz confirmó el cierre del año 2025 con un esquema de recomposición que contempla un bono total de 500 mil pesos, a abonarse en dos cuotas, y una suma no remunerativa de 380 mil pesos que comenzará a pagarse a partir de febrero.
Según explicó Rivera, la negociación salarial se extendió durante toda la semana pasada y atravesó demoras vinculadas a la falta de respuestas por parte de las operadoras. Ese escenario derivó en el anuncio de una medida de fuerza que, de acuerdo con lo señalado por el dirigente, permitió destrabar el conflicto y alcanzar un acuerdo “en términos similares” a lo obtenido en Neuquén.
Con la mira puesta en las paritarias 2026, el referente sindical sostuvo que las discusiones continúan en un contexto complejo para la provincia y remarcó la necesidad de sostener la actividad petrolera, resguardando condiciones laborales y previsibilidad para los trabajadores del sector.
En paralelo, Rivera se refirió a la transición que atraviesa la industria tras el retiro de la operadora histórica, con nuevas empresas al frente de distintas áreas. En ese marco, describió realidades desiguales: conflictos por falta de pago en algunos casos y mayor normalidad operativa en otros. Allí, destacó el trabajo del cuerpo de delegados para contener a los trabajadores y acompañar el proceso en cada yacimiento.
Por último, expresó expectativas sobre una recuperación de la producción en los yacimientos convencionales de la zona norte y valoró inversiones en infraestructura con impacto comunitario, entre ellas el polideportivo de Caleta Olivia.



