Así lo dijo el titular de la Caja de Previsión Social de Santa Cruz, ante afirmaciones de la vocal por los Pasivos en la CPS, Viviana Carabajal. Indicó que el debate central que hay que dar es cómo se vuelve sustentable el sistema.
En medio de la discusión por el financiamiento del sistema previsional en Santa Cruz, el presidente de la Caja de Previsión Social, Pablo Pérez, salió a responder los dichos de la vocal por los pasivos, Viviana Carabajal, con una idea central: no hay una deuda automática de ANSES con la provincia.
Según explicó, el tema es más complejo de lo que se plantea públicamente. El financiamiento de las cajas no transferidas —como la de Santa Cruz— no funciona como un giro directo y automático de fondos, sino que depende de procesos técnicos específicos establecidos por la normativa nacional, particularmente la Ley 27.260.
No hay deuda automática de Nación
Pérez fue claro en este punto: no existe una obligación inmediata de ANSES de transferir dinero a Santa Cruz. Para que eso ocurra, primero deben cumplirse ciertos requisitos técnicos, como la armonización del sistema previsional provincial con los criterios nacionales.
Y ahí está uno de los problemas de fondo: la provincia todavía no completó ese proceso, lo que condiciona cualquier asistencia sostenida desde Nación.
Un déficit millonario y estructural
Otro dato clave que puso sobre la mesa es el tamaño del problema: el déficit de la Caja de Previsión Social ronda los $270.000 millones al año.
Incluso en los años en que hubo transferencias nacionales —como entre 2021 y 2023— esos fondos nunca alcanzaron para cubrir el total del déficit, sino apenas una parte.
Es decir, el desbalance del sistema no es nuevo ni depende exclusivamente de lo que envíe o deje de enviar Nación.
Un estudio clave en marcha
Actualmente, la provincia está trabajando junto al Consejo Federal de Previsión Social en una simulación integral del sistema. Este análisis técnico permitirá, por primera vez, tener una base concreta para determinar cuánto debería aportar Nación. Cabe aclarar que las transferencias que se hicieron entre 2021 y 2023 fueron discrecionales y sin que la Caja haya cumplido con las condiciones especificadas en el marco de Ley de Reparación Histórica por lo que, técnicamente, esa plata está pendiente de justificar ante la ANSES
Pérez también marcó una crítica política: señaló que este tipo de trabajo no fue impulsado anteriormente por quienes hoy reclaman, en referencia directa a Carabajal, que ocupa ese rol desde hace casi siete años.
Coparticipación y responsabilidades compartidas
El titular de la Caja también apuntó a una contradicción en el planteo de la vocal. Por un lado, se reclama financiamiento externo; por otro, se proponen cambios en la coparticipación, lo que —según Pérez— reconoce que el déficit es estructural.
Además, aclaró un punto que suele generar confusión: la coparticipación provincial define cómo se distribuyen recursos entre la provincia y los municipios, pero no es un fondo específico para el sistema previsional.
En ese marco, advirtió que no se puede discutir la distribución de recursos sin considerar que algunos municipios todavía tienen irregularidades en el pago de aportes y contribuciones, lo que impacta directamente en la sostenibilidad del sistema.
Un llamado a discutir el problema de fondo
Para Pérez, enfocar el debate únicamente en una supuesta deuda de ANSES no solo es incorrecto desde lo técnico, sino que además desvía la atención del verdadero problema: cómo garantizar un sistema previsional sostenible.
En ese sentido, insistió en que la solución requiere una mirada integral, donde todos los niveles del Estado —provincial, municipal y comisiones de fomento— cumplan con sus obligaciones.
“Este es un tema que necesita responsabilidad institucional y rigor técnico”, planteó, y advirtió que simplificar el debate no ayuda a encontrar soluciones reales.



